El envejecimiento de las manos puede apreciarse en la textura de la piel, los léntigos o manchas de sol inducidos por la exposición solar. El objetivo es recobrar la tersura, prevenir la aparición de nuevas manchas y aclarar o hasta desaparecer las actuales.
El LÁSER logra:
- Reducir cicatrices y arrugas superficiales en el dorso de las manos
- Reducir léntigos y lesiones pigmentadas
- Mejorar notablemente la textura y tono de la piel
- Estimular la producción de colágeno y su efecto de rejuvenecimiento
El láser se aplica sobre el área generando una sensación de calor tolerable y controlada. Se realiza por sesiones o en única sesión de acuerdo a la evaluación dermatológica.
- Se realiza por sesiones
- No genera incapacidad





